Selene Camacho sufrió dos intentos de feminicidio por parte de su expareja: el primero ocurrió el 16 de noviembre de 2025, cuya agresión le provocó un aborto. El segundo ataque fue el 17 de febrero de 2026 con un arma blanca. Para ese punto, Selene pensó que no sobreviviría.
“Estábamos en casa de su papá y empezamos a discutir. Él me golpeó hasta romper el bastón que yo ocupaba en ese momento. Me agarró a puñetazos y cabezazos. Terminamos encerrados en el baño y con un cuchillo intentó picarme el abdomen”, relata a Marejada.
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Selene tiene 34 años, es artesana y terapeuta física. Anteriormente usaba sus redes sociales para promover su trabajo. Hoy, son la herramienta que tiene para denunciar las amenazas que sufre por parte de su expareja y la violencia institucional de la que es víctima.
El presunto agresor de Selene –identificado como Kevin– no es ajeno a la violencia feminicida. Su hermana María Fernanda Olivares Gómez, “Polly”, fue víctima de feminicidio el 12 de junio de 2021 en Iztacalco, Ciudad de México.
Estos hechos llevaron a Kevin a protestas y exigir justicia para “Polly”. En noviembre de 2023, Diego Armando Helguera fue sentenciado a 75 años de prisión por el feminicidio de la joven, y a otros 23 años por el intento de feminicidio en agravio de Fernanda Cuadra.

Selene conoció a Kevin en 2024 por redes sociales e iniciaron una relación. Hasta ese momento ella desconocía que su pareja era hermano de “Polly”, un caso del que sabía por medios de comunicación y redes sociales.
La violencia no tardó en manifestarse en la relación. El primer golpe contra Selene llegó a los tres meses de iniciada la relación.
“Su explicación fue que había perdido el control. En ese momento yo pensaba que a muchos nos puede suceder que al calor de una discusión podemos explotar, así que hablamos de una segunda oportunidad. Nunca pensé que fuera algo que iba a suscitar de nuevo”, lamenta Selene.
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Selene era cuestionada por su pareja sobre sus actividades, amistades, conversaciones y vestimenta, algo que ella interpretaba como cierta “preocupación” por parte de él. Para ese momento ya vivían juntos.
La manipulación y el chantaje eran parte de la dinámica. Kevin le hacía saber a Selene que había cosas que le generaban inseguridad –como el hecho de que ella usara faldas–, o si él estallaba en una discusión se excusaba con que estaba afectado por el feminicidio de su hermana.
“Empaticé demasiado con la situación de él y de su familia por lo de ‘Polly’ que bajé la guardia. Todavía no puedo creer que alguien use algo así para manipular y violentar”, dice.
“A mi agresor se lo tragó la tierra”
Kevin sabía que Selene estaba embarazada cuando presuntamente le pegó en el vientre el 16 de noviembre de 2025. En esa ocasión, la joven llegó a un hospital con una hemorragia, y fue ahí donde le confirmaron que había perdido al bebé. Después de la agresión, su pareja fue por ella al hospital y la cuidó durante dos semanas.
Selene denunció estos hechos ante el Ministerio Público, pero meses después, cuando ocurrió el segundo intento de feminicidio, se enteró que dicha denuncia “estaba pérdida”.
La última agresión fue la del 17 de febrero de 2026. En aquella ocasión, el papá y el padrino de Kevin llegaron a la casa mientras él estaba encerrado en el baño con Selene. Ella logró llamar a emergencias.
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Según el relato de Selene, su expareja salió y discutió con sus familiares, mientras ella permanecía en el baño en estado de shock. Entonces, un policía y el papá de Kevin le informaron desde afuera que ya lo tenían arriba de la patrulla. “Cosa que nunca fue verdad, lo dejaron ir, no sé a dónde se fue, se lo tragó la tierra”, cuenta.
Selene fue atendida por paramédicos y otro policía, quien habría cuestionado al papá de Kevin sobre su paradero. Este respondió que el primer oficial se lo había llevado sin decir a dónde.
“Cuando todavía estábamos ahí en la casa, él me amenaza. Me dice que si se me ocurre hacer algo contra su hijo, voy a saber quiénes son ellos. Su papá no paró, fue hasta el búnker de la Fiscalía y, como una intimidación, ahí se quedó mientras yo levantaba la denuncia. Nadie lo sacó, no les importó si era el papá de mi agresor”, enfatiza Selene.
Violencia institucional en el caso de Selene
Las dos denuncias que Selene interpuso fueron clasificadas como violencia intrafamiliar, pues para el Ministerio Público las lesiones que presuntamente le causó su expareja sanan en menos de 15 días y no ponen en riesgo su vida, invalidando el ciclo de violencia en el que estuvo inmersa durante dos años de relación.
Hasta abril de 2026, las autoridades no han girado ninguna orden de aprehensión en contra del agresor de Selene.
Además de la falta de acceso a la justicia, Selene ha recibido amenazas de muerte hacia ella y su familia, mensajes que, dice, son enviados por Kevin y su papá.
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“Todo esto lo sabe la Fiscalía, y la solución que me dan es que no salga de mi casa, que cambie mi número de teléfono, que cierre mis redes sociales, que alguien me acompañe. ¿Cuánto tiempo? ¿Por qué la responsabilidad tiene que recaer en mí si yo sobreviví y ellos lo dejaron ir?”, cuestiona.
El temor de Selene es que, si la violencia institucional se perpetúa en su caso, sus hijos, su mamá y amigos, incluso otras mujeres, están en riesgo.
“Sé que ha violentado a otras mujeres, y también sé que no voy a ser la última si ellos (las autoridades) no hacen algo. Pero también sé que si él me va a encontrar, que sea luchando”, concluye.


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